Mejoras en tanques, tuberías, medidores y sistemas de bombeo aseguran la continuidad del servicio en comunidades rurales de la región.

Guanacaste, Costa Rica, mayo 2026. Luis Carlos Matarrita, fontanero de la Asociación Administradora del Sistema de Acueducto y Alcantarillado Sanitario (ASADA) de la comunidad de Arado, en Santa Cruz, Guanacaste, asegura que no tendrán que racionar el agua en verano. La instalación de dos tanques de almacenamiento les ayudará a atravesar la estación seca y a mejorar la seguridad hídrica para todos los habitantes.
Arado de Santa Cruz es una de las 12 comunidades que se benefician de un proyecto financiado por Fundación Coca-Cola. Las obras de mejora en los acueductos, que incluyen la instalación de tanques de almacenamiento, tuberías, medidores y equipos de bombeo, benefician a más de 14.000 personas en distintas comunidades.
Carlos Pagoaga, presidente de Fundación Coca-Cola y vicepresidente de Asuntos Comunitarios, asegura que apoyar a estas comunidades es esencial, ya que las mejoras ayudan a garantizar el acceso al agua potable durante todo el año.
“La instalación de nuevas tuberías, tanques de almacenamiento y equipos de bombeo contribuye a la continuidad de las ASADAS y permite que cada familia tenga acceso a agua potable en sus hogares. Agradecemos a Fundación Coca-Cola por su apoyo financiero, comprometido con iniciativas que ayudan a mejorar el acceso al agua y el bienestar de las personas en estas comunidades. Estamos enfocados en fortalecer la seguridad hídrica mediante acciones que mejoren la disponibilidad y la calidad del agua”, afirma Pagoaga.
Las comunidades que se benefician son: Pijije de Bagaces; Loma Bonita de Carrillo; Quebrada Honda, Sámara, Pedernal y Curime de Nicoya; Tacaní y Cacao de Nandayure; Arado y Guayabal de Santa Cruz; Monte Romo y Santa Marta de Hojancha.
En estas ASADAS se instalan: 2.234 metros de tubería; seis tanques de almacenamiento de agua con sus respectivas interconexiones; siete macro medidores; tres sistemas de bombeo; y dos tableros de control para equipos de bombeo.
En Arado, los vecinos están contentos. Luis Carlos Matarrita, fontanero de la ASADA, explica que la retroalimentación ha sido positiva porque la presión del agua ha aumentado. “Recibir este tipo de apoyo es sumamente importante para nuestra comunidad y, por lo tanto, para nuestros abonados”, dice.
Leticia Acevedo, administradora de la ASADA de la comunidad de Guayabal, en Santa Cruz, señala que “este tipo de organizaciones dependen de los ingresos de los abonados y muchas veces no cuentan con los recursos para llevar a cabo proyectos de esta magnitud”.
En el caso de Guayabal, se limpió el pozo y se instaló equipo de bombeo para mejorar la distribución del agua. “Esto impacta directamente la calidad de vida de toda la comunidad. Durante la estación seca, debemos estar preparados para mantener un balance hídrico adecuado y garantizar la continuidad del servicio”, afirma Acevedo.
Las comunidades reciben apoyo de la Fundación Aliarse, responsable de implementar el proyecto. Además de la instalación de tuberías, tanques, equipos de bombeo y macro medidores, se desarrollan actividades de capacitación, asistencia técnica y manuales de mantenimiento para que las ASADAS tengan la capacidad de operar los sistemas y brindar mantenimiento preventivo a los equipos.
“El acceso sostenible al agua potable requiere soluciones construidas dentro de las comunidades y junto a quienes gestionan el recurso día a día. Este proyecto demuestra que, mediante alianzas estratégicas y el fortalecimiento de las ASADAS, es posible mejorar la resiliencia hídrica, la continuidad del servicio y la calidad de vida de miles de personas en el país”, señala Carolina Reyes Rivero, directora de Ambiente y Cambio Climático de la Fundación Aliarse.





