- COOPEALFARORUIZ y COOPEGUANACASTE se alían en la construcción del primer proyecto fotovoltaico para Zarcero.
- Con una inversión de $1.9 millones, la planta aportará 1.95 megavatios de energía limpia a la matriz nacional, aliviando la dependencia de combustibles fósiles en época seca.
- Iniciativa destaca por un innovador beneficio ambiental: la regeneración biológica y microbiológica de los suelos bajo los paneles.

Junio, 2026. En momentos en que los expertos del Instituto Meteorológico Nacional prevén un fuerte impacto del Fenómeno de El Niño en el país para este 2026, el cooperativismo eléctrico costarricense une fuerzas para diversificar la matriz energética nacional. COOPEALFARORUIZ y COOPEGUANACASTE firmaron una alianza estratégica para la construcción y puesta en marcha del Proyecto Fotovoltaico La Barranquilla, una planta solar que inyectará energía limpia directamente a las redes de distribución en el mediano plazo.
Ubicado en la comunidad de Barranca de Naranjo (a unos 10 kilómetros del centro de Zarcero), el proyecto se asienta sobre un terreno de 2.5 hectáreas donde ya se ejecutan las obras constructivas. Con una inversión estimada de $1.9 millones —financiada en un 50% por el Infocoop y el restante 50% por la banca nacional—, el parque contará con aproximadamente 3.150 paneles solares y tendrá una capacidad de generación de 1.95 megavatios (MW) de potencia máxima en corriente alterna.
Un blindaje contra el cambio climático y el uso de búnker
La construcción de La Barranquilla arrancó el 7 de marzo y se proyecta que entre en operación oficial en enero de 2027. Su llegada es clave para mitigar los efectos de las sequías prolongadas que reducen los caudales de las plantas hidroeléctricas del país.
«Una ventaja de los proyectos de generación solar es que, a diferencia del recurso hídrico, no dependen de la lluvia. En un año con un Fenómeno de El Niño en una fase alta, el aporte de las fuentes renovables como la solar compensa de cierta manera. Vamos a impactar positivamente al tener energía limpia en lugar de consumir recursos generados a partir de quemar gas, diésel o búnker«, explicó Paulo Blanco, gerente de COOPEALFARORUIZ.
Por su parte, Miguel Gómez, gerente de COOPEGUANACASTE, destacó el valor de este hito para el consumidor final: «Cualquier proyecto que se construya con energía renovable viene a reducir el consumo de hidrocarburos. Esto es vital de cara al ambiente y al tema tarifario del usuario, pues ya conocemos cómo el encarecimiento del petróleo se traslada al consumidor vía tarifas. Este convenio viene a compartir buenas prácticas y experiencia para fortalecer el quehacer de ambas cooperativas».
Alianza fraterna y beneficios tangibles para el asociado
Según, Erick Rojas, gerente de Coneléctricas: “Este proyecto representa un hito histórico al ser el primer parque de generación solar para COOPEALFARORUIZ. Al ubicarse directamente dentro de su zona de concesión, la cooperativa evitará el pago de peajes de transmisión y mejorará la calidad del servicio en los puntos extremos de su red, beneficiando directamente a entre 600 y 700 familias de usuarios (según el comportamiento del consumo)”.
A mediano y largo plazo, la dilución de la inversión inicial y el avance en el pago de la deuda permitirán que los modelos tarifarios trasladen estos beneficios económicos a los asociados, además de amortiguar el costo variable de la generación en épocas críticas.
El desarrollo técnico, la proveeduría del diseño y la ingeniería del proyecto (EPC) están a cargo de COOPEGUANACASTE, que aporta su amplio conocimiento tras haber desarrollado proyectos emblemáticos como el Parque Solar Juanilama, Parque Solar Valle Escondido y Parque Solar Huacas (2022), uno de los más recientes del país. La articulación de este esfuerzo contó con el valioso enlace del Consorcio Coneléctricas R.L.
Innovación ambiental: Suelos que se regeneran
Más allá de la reducción de emisiones contaminantes, el Proyecto Fotovoltaico La Barranquilla incorpora un enfoque de sostenibilidad novedoso para el sector: la recuperación de la biodiversidad del suelo.
Al quedar cubiertas por el sombreado de los paneles solares, las 2.5 hectáreas experimentarán un proceso de regeneración de su microbiota y biología. “El diseño de la planta garantiza un manejo adecuado de las aguas pluviales que evita la escorrentía y la erosión, permitiendo que los microorganismos y la biodiversidad del suelo se desarrollen y recuperen de forma natural”, añadió Blanco.
Planes futuros
Durante la etapa de construcción, la obra está dinamizando la economía local mediante la creación de cerca de 85 empleos directos y 150 indirectos.
Para COOPEALFARORUIZ, La Barranquilla es solo el primer paso de una estrategia de largo alcance. La organización ya explora un segundo proyecto fotovoltaico bajo esquemas innovadores como la compra de energía como servicio (Energy as a Service) e integra en sus planes futuros la incorporación de módulos de almacenamiento (baterías de respaldo), automatización de redes y el impulso decidido a la movilidad eléctrica en la región.





