PLP presenta proyecto para reformar la Ley Forestal y devolver seguridad jurídica a  familias históricas en Osa y otras regiones rurales. 

En Costa Rica, hay familias que han vivido por generaciones en terrenos que cuidan, cultivan y  conocen como la palma de su mano. Sin embargo, hoy muchas de esas personas no pueden  construir, producir ni heredar sus tierras, porque esos terrenos fueron incorporados al  Patrimonio Natural del Estado sin reconocer sus derechos. 

Para poner fin a esta injusticia, los diputados Eli Feinzaig y Gilberto Campos, del Partido  Liberal Progresista, presentaron el proyecto de ley “Justicia para los Dueños de los  Bosques y el Derecho a la Propiedad de la Península de Osa y el País”, una reforma  necesaria a los artículos 13 al 18 de la Ley Forestal (Ley N.º 7575), vigente desde 1996. 

“No hay desarrollo sostenible sin libertad. No hay conservación verdadera si deja a las  personas sin posibilidad de sustento. Este proyecto busca restablecer el equilibrio entre los  derechos fundamentales de las personas y la protección ambiental”, explicó el diputado Eli  Feinzaig. 

¿Qué defendemos con este proyecto? 

• El derecho a la propiedad privada, base del progreso individual y nacional. • La libertad económica de los habitantes de áreas boscosas para producir, emprender  y mejorar su calidad de vida, en armonía con el medio ambiente. 

• La seguridad jurídica, indispensable para cualquier democracia funcional. • Un modelo de producción con responsabilidad de conservar, no de prohibición  arbitraria. 

La propuesta reconoce derechos históricos de posesión pacífica, adjudicaciones del INDER, y  elimina la aplicación retroactiva de la ley que ha dejado a muchas familias sin opciones ni  compensación por el uso de la tierra que perdieron. 

“En Osa y otras regiones del país hay personas que llevan 50 años viviendo y trabajando en  tierras que el mismo Estado les adjudicó. Hoy no pueden sembrar ni construir una casa. Esa es  una falla del sistema que tenemos la obligación de corregir”, afirmó el diputado Gilberto  Campos.

Partido Liberal Progresista 

La importancia de uno a tener escrituras porque uno tiene derechos, de lo que uno ha obtenido  en tantos años de trabajar y si uno no tiene escritura, dice que uno no tiene nada. Todo lo que  uno ha trabajado a puro esfuerzo y no ha podido hacer nada porque si uno va a sacar un  préstamo, no puede porque no se lo dan y tras de que uno ha trabajado a puro esfuerzo le  quieren quitar las cosas, manifestó doña Teresa Valverde, vecina de Puerto Jiménez. 

El proyecto plantea: 

Reconocer derechos de propiedad para personas y familias que han vivido legal y  pacíficamente en estos territorios desde antes de que se declararan como protegidos. • Permitir el uso responsable y sostenible de la tierra, con planes de manejo técnico y  participación comunitaria. 

Evitar desalojos sin orden judicial y garantizar la voz de las comunidades en  decisiones que les afectan. 

Regularizar asentamientos históricos, respetando el ambiente y los derechos  humanos de quienes han cuidado esos terrenos por generaciones. 

Un caso emblemático: el Asentamiento Campesino Osa 

En Puerto Jiménez, muchas familias viven una situación absurda: tienen títulos del INDER o  derechos por posesión legítima, pero no pueden regularizar sus tierras ni acceder a servicios  básicos, porque esos terrenos ahora son considerados intocables por la ley forestal. 

“Se trata de cuidar el bosque, con el conocimiento de las familias que han habitado en esta  zona por más de 50 años, cuidando la tierra, que saben cómo cuidarla, protegerla y vivir en  armonía con la naturaleza”, agregó Gilberto Campos, Diputado del PLP. 

“Yo soy dueña de una finca, esa finca era de mi padrastro, en 1948 el señor llegó a vivir a esa  finca, el día de hoy no tengo escritura, nos sacaron del parque corcovado, hasta el día de hoy  no nos han dado un colón, se han muerto mis dos papás el verdadero y mi padrastro, han  muerto esperando esa indemnización, yo soy una persona que he ido infinidad de veces al  MINAE a que me den un permiso de sacar madera de mi finca porque se me cayó la cocina y  me piden escrituras y no tengo. He luchado muchos años en tener una escritura que no he  podido tener (…) no tengo derecho de disfrutar de esa madera. Llegué de 8 años a esa finca y  es injusta las leyes de atropellarnos a nosotros como campesinos. Un atropello demasiado  grande” expresó Xinia María Villalobos Umaña en la AL.

Conservación y justicia pueden caminar juntas 

Costa Rica ha sido ejemplo mundial en conservación. Pero ahora, el reto es no olvidar a las  personas que han estado ahí desde siempre, muchas veces sin ayuda del Estado. Esta  propuesta busca un equilibrio entre proteger el ambiente y respetar los derechos de quienes  también son parte de ese entorno

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