“Cielo Azul”, la canción que pone al Caribe a cantar por su futuro climático

“Cielo Azul”, la canción que pone al Caribe a cantar por su futuro climático

• El proyecto reúne a artistas de cinco países y propone una narrativa desde la identidad, la cultura y la transición energética justa

• Cielo Azul llega en el marco del Día de la Tierra (22 de abril), reforzando el llamado a proteger la riqueza natural del Caribe, en medio de riesgos climáticos crecientes

San José, Costa Rica, 15 de abril de 2026. En un momento crítico para el Caribe, donde la crisis climática y la expansión de proyectos fósiles avanzan en paralelo, la canción Cielo Azul nace como una propuesta cultural que conecta música, identidad y futuro para la región.

El tema reúne a Bomba Estéreo (Colombia), J Noa (República Dominicana), Baha Men (Bahamas) y Walshy Fire (Jamaica), bajo la producción de Trooko (Honduras), y celebra el orgullo caribeño con una mezcla de champeta, cumbia reggaetón, junkanoo, soca y hip hop, al tiempo que introduce una advertencia clara: “que no solo nos quede la foto de lo lindo que era el Caribe”.

El lanzamiento oficial de la canción se realizó en Costa Rica la noche del 14 de abril en Amón Solar, en San José. La actividad contó con la participación del productor Trooko, quien ha trabajado con artistas como Beyoncé y Residente, así como con la presentación del grupo Marfil.

Impulsado por la Red del Gran Caribe Libre de Fósiles y el sello costarricense We Could Be Music, el proyecto propone un giro en la narrativa del activismo climático: en lugar de centrarse en la denuncia, apuesta por una visión propositiva y regional, que conecta desde la cultura, el sentido de pertenencia y la capacidad histórica de la música caribeña como motor de identidad y cambio.

“Estamos viendo un cambio claro: una nueva generación de artistas que no se conforma con hacer hits, sino que quiere que su música signifique algo. Cielo Azul es parte de ese movimiento. Es una colaboración real entre artistas y organizaciones que están defendiendo el Caribe. No es solo una canción, es una forma distinta de entender el rol de la música en este momento”, comenta Mia Paz Cambronero, fundadora y directora de We Could Be Music 

En un Caribe donde la música ha sido históricamente un vehículo de identidad, memoria y resistencia, el proyecto también busca amplificar nuevas voces y transformar una advertencia en acción colectiva, convocando a gobiernos, comunidades y sociedad civil a defender el mar y el futuro de la región.

“Cuando empecé a crear Cielo Azul, quería un sonido que reflejara la vida en Centroamérica y el Caribe; cómo es nacer allí y lo que eso significa para mí. Quería poner de relieve lo especiales que son estos lugares y por qué es tan importante preservarlos y protegerlos”, señaló Trooko.

Aunque el Gran Caribe aporta menos del 1% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, se encuentra entre las regiones más vulnerables a fenómenos extremos, con economías expuestas a impactos severos por huracanes y otros eventos climáticos. A esto se suma la presión creciente por la expansión de proyectos de exploración petrolera y gasífera en la región: el crecimiento petrolero en Guyana, los planes de producción en Surinam, las exploraciones en Jamaica, Aruba y Honduras, así como nuevas alianzas extractivistas en distintos países de la región, evidencian una tendencia que tensiona el futuro energético del Caribe.

“Queremos que esta canción conecte desde la identidad y la esperanza, pero también que active una conversación urgente sobre el futuro energético del Caribe. No es solo una canción, es una invitación a imaginar y construir otro camino”, afirmó Carolina Sánchez, vocera de la Red.

La Red del Gran Caribe Libre de Fósiles es una coalición de organizaciones de base de más de una decena de países, desde Centroamérica hasta el Caribe insular y la costa norte de Suramérica, que trabajan de forma articulada para frenar la expansión de los combustibles fósiles y promover una transición energética justa, centrada en las personas, los territorios y la biodiversidad.

Esta iniciativa se enmarca además en el Día de la Tierra, el 22 de abril, reforzando el llamado a proteger una región cuya riqueza natural enfrenta riesgos crecientes.

La Red se prepara para participar en la primera Conferencia para dejar atrás los combustibles fósiles, que se realizará del 22 al 29 de abril en Santa Marta, Colombia. Su objetivo es incidir en la construcción de una agenda regional que impulse compromisos concretos para abandonar progresivamente los combustibles fósiles, fortalecer la cooperación entre países y posicionar una transición energética basada en la equidad, la justicia climática y los derechos humanos.

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