América Latina concentra el 88% de los lanzamientos de queso “sin sabor” y presenta espacio para la experimentación

El Día Mundial de la Leche, celebrado el 1 de junio, fue instituido en 2001 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el objetivo de incentivar el consumo de productos lácteos, que nutricionalmente son fuente de calcio de alta absorción y proteínas fundamentales para el mantenimiento de la salud humana.
Hace 30 años, cada persona consumía, en promedio, 155 litros de leche (y derivados) por año. Actualmente, ese volumen alcanzó los 182 litros, un crecimiento del 17%, según datos del International Farm Comparison Network (IFCN).
En América Latina, el consumo de leche presenta diferencias significativas entre los países, reflejo de factores económicos, culturales y de acceso. Mientras el promedio regional se ubica en 138 litros por habitante al año, países como Costa Rica destacan con un consumo superior a 220 litros per cápita anuales. Brasil también figura entre los principales mercados consumidores de América del Sur, con un promedio de 188 litros por habitante/año, solo detrás de países como Ecuador (277 litros), Uruguay (224 litros) y Argentina (194 litros), según EMBRAPA – Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria – Anuario Leche 2025.
Por su parte, México y Colombia registran un consumo anual cercano a 99 litros y 140 litros por habitante, respectivamente, mientras que Guatemala permanece por debajo del promedio regional, con índices entre 60 y 63 litros anuales por persona, evidenciando el potencial de expansión del mercado lácteo en distintos países latinoamericanos.
Con esta experiencia y frente a las cifras expresivas del mercado lácteo, Kerry, líder global en nutrición sostenible y con un portafolio único en Sabor y Nutrición, identifica a América Latina como un mercado en expansión cuando se trata de uno de los principales derivados de la leche: el queso. El estudio Taste Charts 2026 —una guía completa sobre las tendencias de sabores del año— destaca los tipos de queso que están ganando protagonismo.
Kerry nació a partir de una fuerte conexión con la industria láctea. Fundada en 1972 en Irlanda como North Kerry Milk Products, la compañía surgió de la iniciativa de productores locales para valorizar el procesamiento de leche en County Kerry. En sus primeros años, operaba principalmente en la producción de mantequilla, leche en polvo y derivados lácteos, una base técnica que impulsó su transformación en referencia global en soluciones de sabor y nutrición.
Mercado en transformación
“Esta información es valiosa para que la industria pueda orientar sus decisiones de innovación y responder con mayor inteligencia a las expectativas de los consumidores. El mapa de sabores y aromas que ponemos a disposición de las empresas alimentarias destaca este año, en la región, variedades como Parmesano, Cream Cheese, Blue Cheese y Cheddar Bacon, además de Provolone y Ricotta. Esto ayuda a las compañías a anticipar tendencias y desarrollar productos más alineados con las demandas del mercado”, afirma Fernanda Fontolan, gerente de Marketing en Taste de Kerry para América Latina.

El estudio revela una creciente apertura del consumidor latinoamericano hacia la experimentación gastronómica.
Este movimiento se refleja en el hecho de que la innovación en el mercado latinoamericano continúa concentrada en productos “sin sabor”, según un análisis de Mintel Flavour Landscape. Entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, el 88% de los lanzamientos de queso en la región fueron clasificados como “plain/unflavoured”, porcentaje superior al registrado en Europa (79%) y Asia (75%). El dato sugiere, por lo tanto, una amplia oportunidad para el desarrollo de quesos saborizados en la región.
Según el análisis, solo el 12% de los lanzamientos latinoamericanos de queso presentaron algún tipo de saborización, frente al 27% en América del Norte y el 25% en Asia. Dentro de la región, categorías como fresh cheese y cream cheese lideraron la innovación en sabores, con el 21% de los lanzamientos incorporando sabores añadidos.
Entre los sabores con mayor potencial de crecimiento en los mercados de la región se encuentran Salsa Macha, Hot/Picante, Pesto Rosso, Chimichurri y Dulce de Leche/Cajeta, perfiles que combinan influencia culinaria regional, intensidad sensorial y búsqueda de experiencias de consumo más sofisticadas.
En Costa Rica, el consumo de leche supera los 220 litros por habitante al año, uno de los índices más elevados de América Latina, según entidades del sector lácteo local. El escenario refleja un mercado más maduro y abierto a productos premium, ingredientes funcionales y soluciones asociadas a sostenibilidad y bienestar.
Además de la expansión de sabores, el estudio de Kerry identifica un crecimiento en la demanda de productos asociados a beneficios funcionales, alto contenido proteico, conveniencia y bienestar. Categorías enfocadas en el equilibrio nutricional, snacks refrigerados y productos premium vienen ampliando su espacio en distintos mercados latinoamericanos.





