
San José, Costa Rica. Los torbellinos, tornados o trombas marinas son eventos meteorológicos vinculados al período de precipitaciones en el territorio nacional, según el Instituto Meteorológico Nacional. A pesar de que son poco frecuentes, nuestro país no escapa de ellos y por eso, la prevención es primordial.
Una de las principales zonas afectadas del hogar son los techos. Por eso, la revisión y el reforzamiento oportuno constituye una de las medidas más efectivas para proteger las viviendas durante períodos de lluvias intensas y vientos fuertes.
Contar con un techo en óptimas condiciones favorece la protección del hogar y contribuye a reducir riesgos asociados a filtraciones, desprendimientos y otros daños que suelen presentarse durante eventos meteorológicos de alta intensidad. Ante este escenario, la correcta instalación y el reforzamiento de las cubiertas adquieren una importancia fundamental para la seguridad de las construcciones.
Para esto, existe una normativa del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) que cuenta con lineamientos específicos para el diseño de edificaciones resistentes al viento y criterios técnicos para fortalecer la seguridad de las construcciones.
“Un techo bien asegurado marca una diferencia importante en la protección del hogar. La inversión en materiales de calidad y una adecuada instalación brindan mayor seguridad a las familias y contribuyen a preservar su patrimonio durante la temporada de lluvias y vientos”, explicó Angélica Zamora, asesora del hogar de Ferretería EPA.
Recomendaciones a tomar en cuenta
Para fortalecer la seguridad de las viviendas durante esta temporada se recomienda lo siguiente:
- Revisar periódicamente el estado de las láminas, tornillos, pernos y demás elementos de fijación.
- Reforzar los puntos de anclaje del techo y verificar la estabilidad de la estructura de soporte.
- Sustituir piezas que presenten desgaste, corrosión o deterioro.
- Mantener limpias las canoas, bajantes y sistemas de evacuación de agua para favorecer un drenaje eficiente.
- Podar ramas cercanas que puedan entrar en contacto con la vivienda durante episodios de fuertes vientos.
- Seleccionar materiales adecuados para las condiciones climáticas de cada zona y procurar una instalación profesional.
La preparación anticipada permite fortalecer la seguridad de las viviendas y favorece una respuesta más efectiva ante condiciones climáticas adversas. La revisión periódica de los techos y la atención temprana a señales de desgaste representan acciones sencillas que generan beneficios duraderos.





