Estudio nacional revela que principal desafío no es la falta de voluntad, sino convertir la intención en acción, especialmente en población joven.

San José, Costa Rica. Lunes 22 de junio de 2026. En Costa Rica, donar sangre es visto como un acto vital y solidario: el 94,3 % de las personas encuestadas calificó su importancia entre 8 y 10 en una escala de 10 puntos. Sin embargo, solo 37,4 % ha donado sangre alguna vez.
Así lo revela el estudio nacional desarrollado por la Universidad Latina de Costa Rica y el Banco Nacional de Sangre, una investigación que pone sobre la mesa una paradoja clave para el sistema nacional de sangre: el país sí valora la donación, pero todavía no logra convertir esa valoración en una práctica efectiva, constante y recurrente.
El estudio, realizado entre 2022 y 2026, incluye una encuesta estructurada aplicada a 1.202 personas adultas de las siete provincias del país, reclutadas en entornos universitarios y comunitarios. La investigación analizó la experiencia previa de donación, intención futura, características sociodemográficas, barreras percibidas e incentivos asociados a la donación voluntaria de sangre.
Uno de los principales hallazgos es la existencia de un grupo importante de donantes potenciales, 16,5 % de las personas encuestadas nunca ha donado sangre, pero ha pensado hacerlo, mientras que apenas un 2,7 % manifestó un rechazo explícito a donar. Para el equipo investigador, esto confirma que el reto no está en convencer a la población sobre la importancia de donar, sino en facilitar que quienes ya tienen disposición puedan hacerlo.
La brecha es particularmente evidente en la población joven. Entre las personas de 18 a 25 años, solo el 11,5 % ha donado sangre, pese a ser uno de los grupos con mayor potencial para fortalecer la cultura de donación voluntaria en el país. En contraste, la donación alcanza su punto más alto entre personas de 36 a 45 años, con un 57,5 % de donación efectiva.
“Como Universidad, entendemos que la investigación debe trascender el aula y tener impacto social. Este estudio demuestra el rol de la academia y su aporte riguroso para orientar políticas públicas y campañas estratégicas. Colaborar en iniciativas como esta fortalece nuestro rol como actor académico comprometido con la salud y el bienestar del país”, señaló Rosa Monge Monge, Rectora de la Universidad Latina de Costa Rica.
La investigación también evidencia que los principales frenos para donar no son ideológicos ni religiosos, sino informativos y emocionales. Entre las principales barreras identificadas destacan el desconocimiento de los requisitos para donar, el miedo o temor, las condiciones de salud crónicas y la percepción de dolor. La afiliación religiosa, por el contrario, aparece como una barrera mínima dentro del estudio.
Estos resultados sugieren que Costa Rica requiere pasar de campañas centradas únicamente en sensibilizar, a estrategias de activación más claras y prácticas, es decir, explicar mejor los requisitos, reducir la incertidumbre, acompañar la primera experiencia de donación, segmentar los mensajes según edad y nivel educativo, y fidelizar a quienes ya han donado alguna vez.
Una parte importante de quienes han donado lo ha hecho solo de forma ocasional. Esto abre una oportunidad para fortalecer la recurrencia mediante acciones de seguimiento, comunicación directa y experiencias positivas que permitan convertir al donante eventual en donante frecuente.
“El estudio confirma que Costa Rica cuenta con un capital social favorable para incrementar la donación voluntaria de sangre. El desafío no es convencer sobre su importancia, sino facilitar que esa convicción se transforme en acción constante”, concluye José Pablo Salazar Aguilar, profesor investigador de la Universidad Latina de Costa Rica.
Para la Universidad Latina de Costa Rica, este proyecto representa un aporte país desde la investigación académica aplicada, al generar evidencia útil para la toma de decisiones, el diseño de estrategias de comunicación y el fortalecimiento de una cultura nacional de donación voluntaria, informada y sostenida.
Principales hallazgos del estudio
- 94,3 % de las personas encuestadas considera altamente importante donar sangre.
- Solo 37,4 % ha donado sangre alguna vez.
- 16,5 % nunca ha donado, pero ha pensado hacerlo.
- Apenas 2,7 % manifiesta rechazo explícito a donar.
- En jóvenes de 18 a 25 años, la donación efectiva alcanza solo 11,5 %.
- Las principales barreras son el desconocimiento de requisitos, el miedo y la incertidumbre.
- El estudio plantea que el reto país es convertir la intención en acción sostenida.
Sobre el estudio
Es una investigación desarrollada por un equipo transdisciplinario de la Universidad Latina de Costa Rica, con participación de profesionales de comunicación, administración de negocios, matemática y enfermería. El proyecto busca aportar evidencia para fortalecer la captación, comunicación y sostenibilidad del sistema nacional de sangre, siendo esta etapa 1 de 3, es decir, el estado del conocimiento a nivel nacional y latinoamericano, el actual estudio y la profundización de esta evidencia mediante grupos focales.





