Potencia, autonomía y rendimiento: tres mitos alrededor de los pickups eléctricos

Potencia, autonomía y rendimiento: tres mitos alrededor de los pickups eléctricos

  • Este tipo de vehículos ha abierto espacio en segmentos tradicionalmente dominados por motores diésel y de gasolina.
  • Su creciente incorporación al mercado impulsa una nueva conversación sobre eficiencia, desempeño y movilidad sostenible para usuarios y empresas.

San José, Costa Rica. Julio de 2026.  La llegada de modelos eléctricos al segmento de los pickups ha generado dudas entre conductores y empresas que todavía se preguntan si estas nuevas tecnologías son capaces de ofrecer el mismo desempeño que un vehículo de combustión tradicional.

Aunque la movilidad eléctrica continúa creciendo en Costa Rica, los pickups eléctricos todavía representan apenas cerca del 2,7% de la flota nacional de vehículos eléctricos, según datos del Ministerio de Ambiente y Energía, con corte a mayo de 2026, reflejando que este segmento aún se encuentra en una etapa temprana de adopción.

Sin embargo, la evolución de las baterías, los motores eléctricos y los sistemas de gestión energética está comenzando a transformar la conversación sobre movilidad y productividad, permitiendo que los pickups eléctricos ingresen a segmentos que hasta hace pocos años parecían exclusivos de los motores diésel o de gasolina.

En ese orden, gran parte de las dudas que persisten entre los consumidores se debe a mitos construidos durante años en torno a la movilidad eléctrica.

Mito 1: “Los pickups eléctricos tienen menos fuerza»

Una de las creencias más arraigadas es que un vehículo eléctrico necesariamente ofrece una menor capacidad de respuesta que uno de combustión interna.

La realidad es que los motores eléctricos generan torque prácticamente de forma instantánea, a diferencia de un motor tradicional, que requiere aumentar las revoluciones para alcanzar su máximo desempeño.

Esto permite una aceleración inmediata y una capacidad de respuesta especialmente útil al transportar carga o al iniciar la marcha en pendientes.

Mito 2: “La autonomía no alcanza para una jornada de trabajo”

La autonomía ha sido históricamente una de las principales preocupaciones de quienes consideran migrar a la movilidad eléctrica.

No obstante, el crecimiento de la infraestructura de carga y el desarrollo de baterías de mayor capacidad han ampliado significativamente las posibilidades de uso.

Además, en muchas operaciones empresariales y en recorridos cotidianos, la autonomía disponible es suficiente para completar una jornada de trabajo sin necesidad de una recarga adicional.

Mito 3: “Son más caros de mantener”

Aunque el costo inicial puede variar según el modelo, los vehículos eléctricos suelen incorporar una mecánica considerablemente más simple que la de los motores de combustión interna.

No requieren cambios de aceite, cuentan con menos componentes sujetos a desgaste y eliminan elementos como filtros de combustible, sistemas de escape o turbocompresores.

A largo plazo, esto puede traducirse en menores necesidades de mantenimiento y menos tiempo fuera de operación.

Propuestas como el Maxus NEW T90 EV, un pickup 100% eléctrico que incorpora tecnologías diseñadas para combinar capacidad de trabajo, desempeño y movilidad sostenible, han permitido que la movilidad sostenible se expanda a segmentos tradicionalmente asociados a tareas exigentes y actividades productivas.

“Más allá de comparar tecnologías como si una fuera mejor que la otra, la conversación debe girar en torno a las alternativas disponibles para los usuarios. Hoy existen soluciones para diferentes necesidades y los pickups eléctricos son parte de esa evolución”, indicó José Pablo Ulloa, gerente comercial de Andes Motor.

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