
Guanacaste, Costa Rica, 02 de julio de 2026— Con el propósito de incorporar las experiencias, necesidades y recomendaciones de las mujeres rurales en el Plan de Acción de Género en materia de adaptación al cambio climático, 22 mujeres productoras participaron en un diálogo de retroalimentación que permitió reconocer y fortalecer sus aportes en la construcción de soluciones frente a la crisis climática.
El diálogo reunió a mujeres productoras que trabajan en diferentes sistemas productivos, que incluyen ganadería, cosecha de agua, huertos diversificados, huertos familiares y crianza de especies menores.
“Las experiencias compartidas por las participantes demuestran que las mujeres rurales desempeñan un papel fundamental en la adaptación al cambio climático. Desde sus territorios ya están impulsando soluciones que fortalecen la resiliencia de los sistemas agroalimentarios. Incorporar sus conocimientos y prioridades en las políticas y acciones de adaptación es fundamental para construir respuestas más inclusivas, efectivas y sostenibles”, indicó Andrea Padilla, representante asistente de programas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Costa Rica.
Adaptación ya en curso
Las productoras compartieron las acciones que están implementando para adaptarse al cambio climático, entre ellas, mejoraras en el manejo del ganado para hacer frente a las altas temperaturas, la diversificación de la producción y la elaboración de bioinsumos para fortalecer la salud del suelo y reducir los costos de producción.
Los testimonios evidencian que las mujeres son agentes clave en la adaptación; asimismo, ante la creciente escasez de agua, identificada como su principal preocupación, han desarrollado estrategias que les permiten mantener la producción y proteger sus medios de vida.
Las participantes aprendieron que la adaptación al cambio climático no se limita a transformar los sistemas productivos, sino que también requiere comprender las diferencias de género y cómo estas influyen en la capacidad de respuesta ante las crisis ambientales. También, analizaron que las mujeres suelen enfrentar mayores riesgos y barreras para acceder a recursos y oportunidades, lo que refuerza la necesidad de incorporar un enfoque de género en las acciones de adaptación.
Finalmente, las productoras coincidieron en que el Plan de Acción de Género representa una oportunidad para fortalecer y ampliar las acciones de adaptación que ya desarrollan en sus fincas y comunidades.
Entre sus recomendaciones destacaron la necesidad de matrices de priorización acordes con las realidades de las mujeres rurales, requisitos más flexibles que no dependan exclusivamente de la tenencia de la tierra, financiamiento ajustado a los ciclos reproductivos y tasas de interés más accesibles.
El siguiente paso
Los grupos focales continúan en las próximas semanas, fortaleciendo la construcción del Plan de Acción de Género. Las sesiones desarrolladas hasta ahora han evidenciado que las mujeres rurales son actoras de adaptación operando en contextos de desigualdad que pueden ser nombrados, comprendidos y transformados. Estas sesiones cuentan con la colaboración y el apoyo de la oficina regional del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en la región Chorotega y de la Federación de Cámaras de Ganaderos.
La elaboración del Plan de Acción de Género forma parte del Programa Regional de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) para aumentar la resiliencia climática en el Corredor Seco Centroamericano y las Zonas Áridas de República Dominicana. Esta iniciativa es financiada por el Fondo Verde para el Clima (FVC) y ejecutada en el marco del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), con apoyo del MAG y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).





