• Especialistas de Autopits explican cómo pequeñas acciones diarias aceleran el desgaste de frenos, llantas, suspensión, transmisión y otros componentes del vehículo.

San José, Costa Rica, julio del 2026. – Muchas personas creen que el desgaste de un vehículo depende únicamente de los kilómetros recorridos o de su antigüedad. Sin embargo, la forma de conducir tiene un impacto igual o incluso mayor sobre la vida útil de numerosos componentes mecánicos.
Prácticas cotidianas que parecen inofensivas pueden generar un desgaste prematuro de frenos, llantas, suspensión, transmisión, dirección e incluso del sistema de combustible, provocando reparaciones que podrían evitarse con una conducción más cuidadosa.
«Un vehículo bien mantenido no depende únicamente de visitar el taller. La forma en que se conduce todos los días influye directamente en cuánto duran sus componentes y en cuánto dinero deberá invertir en reparaciones a lo largo de su vida útil», explica Randall Agüero, especialista técnico de Autopits.
Entre las observaciones que hace el experto destacan:
1. Frenar bruscamente de forma constante: Cada frenada de emergencia genera una gran cantidad de calor y fricción entre las pastillas y los discos de freno. Cuando este tipo de conducción se vuelve habitual, las pastillas se consumen más rápidamente y los discos pueden deformarse por el exceso de temperatura.
Además del mayor desgaste de los frenos, estas desaceleraciones bruscas también incrementan el esfuerzo sobre los amortiguadores, la suspensión y las llantas.
La mejor práctica consiste en anticipar el comportamiento del tránsito, mantener una distancia prudente con el vehículo de adelante y realizar frenadas progresivas.
2. Pasar huecos, reductores o irregularidades sin disminuir la velocidad: Costa Rica presenta numerosos tramos con huecos, tapas de alcantarilla desniveladas y resaltos. Cuando el conductor los atraviesa a alta velocidad, el impacto no solo lo absorben las llantas.
La energía del golpe se transmite hacia amortiguadores, rótulas, terminales de dirección, bujes, brazos de suspensión y hasta los aros, pudiendo provocar deformaciones, desalineamiento y desgaste prematuro.
Incluso cuando el daño no es inmediato, la repetición constante de estos impactos reduce considerablemente la vida útil de todo el sistema de suspensión.
3. Conducir con la presión incorrecta en las llantas: Circular con las llantas por debajo o por encima de la presión recomendada es uno de los errores más frecuentes entre los conductores.
Cuando una llanta tiene baja presión aumenta la superficie de contacto con el pavimento, genera mayor resistencia al rodamiento, incrementa el consumo de combustible y produce un desgaste irregular en los hombros de la banda de rodamiento.
Por el contrario, una presión excesiva reduce el área de contacto con el asfalto, disminuye la capacidad de frenado, afecta la estabilidad y concentra el desgaste en la parte central de la llanta.
La presión debe revisarse al menos una vez al mes y siempre con las llantas frías, utilizando los valores recomendados por el fabricante del vehículo. Es importante recordar que no es la misma presión la que se ocupa cuando en el automotor va solo un ocupante, que cuando lleva a varias personas y cargas. Esta información aparece en un sticker ubicado en la puerta del lado del conductor o acompañante, así como en el manual de la unidad.
4. Ignorar ruidos, vibraciones o luces de advertencia: Un chirrido al frenar, una vibración en el volante o una luz encendida en el tablero rara vez desaparecen por sí solos.
En muchos casos representan las primeras señales de un problema mecánico que todavía puede solucionarse mediante una reparación sencilla y relativamente económica. Sin embargo, cuando se continúa utilizando el vehículo sin una revisión, el desgaste suele extenderse hacia otros componentes.
Por ejemplo, unas pastillas de freno completamente desgastadas pueden terminar dañando los discos; una suspensión deteriorada acelera el desgaste de las llantas; y una pequeña falla en la dirección puede afectar la estabilidad del vehículo.
Atender las señales de alerta de manera oportuna casi siempre resulta mucho más económico que esperar a que ocurra una avería mayor.
5. Conducir frecuentemente con el tanque de combustible casi vacío: Muchos conductores esperan hasta que la luz de reserva permanezca encendida para abastecer combustible.
Aunque hacerlo ocasionalmente no representa un problema importante, convertirlo en un hábito puede afectar la bomba de combustible, la cual normalmente utiliza el propio combustible para mantenerse lubricada y ayudar a disipar el calor durante su funcionamiento.
Además, cuando el nivel del tanque es muy bajo existe una mayor posibilidad de que sedimentos acumulados con el tiempo lleguen al sistema de alimentación, aumentando el esfuerzo del filtro de combustible.
Lo recomendable es evitar que el nivel descienda por debajo de una cuarta parte del tanque.
La conducción también forma parte del mantenimiento
Según Autopits, muchas reparaciones costosas podrían retrasarse durante más tiempo si los conductores adoptaran hábitos de manejo más suaves y realizaran inspecciones preventivas de forma periódica.
Una revisión preventiva permite detectar desgaste en frenos, suspensión, llantas, fluidos y dirección antes de que el problema evolucione hacia una reparación de mayor costo.
«El mantenimiento preventivo siempre resulta más económico que una reparación correctiva. Cambiar unas pastillas de freno a tiempo cuesta mucho menos que reemplazar discos, reparar una suspensión completa o sustituir una transmisión afectada por un uso inadecuado. Pequeños cambios en la forma de conducir pueden representar un ahorro significativo durante toda la vida del vehículo», concluyó Agüero.
Autopits dispone de 17 centros de servicio en todo el país, donde se ofrece mantenimiento preventivo y mecánica rápida para vehículos y motocicletas de toda marca, así como venta de llantas, lubricantes y repuestos, con personal calificado, infraestructura moderna y el respaldo de marcas de clase mundial. Quienes requieran agendar una revisión preventiva pueden acudir a cualquiera de estos talleres Autopits o contactar vía WhatsApp al 7106-1368.
Autopits cuenta con sucursales en San Pedro de Montes de Oca, Moravia, La Uruca, Pinares, Desamparados, Escazú, Lindora, La Sabana, Heredia (en Ulloa y Cariari), Alajuela centro, Cartago, San Carlos, Grecia, Liberia, Guápiles y Pérez Zeledón.





