Los nuevos datos de Visa revelan que la Copa Mundial de la FIFA 2026™ impulsó un aumento de casi 20% en las transacciones transfronterizas en los países y ciudades sede.

SAN FRANCISCO, 22 de julio de 2026 – Cuando sonó el silbatazo final de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, millones de aficionados regresaron a casa con recuerdos inolvidables y dejando a su paso una huella de actividad económica que se extendió entre países. Cada pago sin contacto generó un impacto, ya que el gasto realizado durante el torneo impulsó significativamente a los comercios y las economías locales en Canadá, México y Estados Unidos.
Según nuevos datos de Visa, el torneo generó un crecimiento significativo en el gasto transfronterizo, los viajes internacionales y el comercio digital en ciudades sede. Los hallazgos muestran cómo un gran evento global crea una “economía pop-up”, definida por Visa como períodos temporales y altamente concentrados de actividad comercial que surgen alrededor de grandes momentos culturales, de entretenimiento y deportivos.
Los datos revelan que aficionados de todo el mundo viajaron para seguir a sus selecciones, generando un aumento en el gasto en restaurantes, transporte, entretenimiento, comercio minorista, hospedaje y otros sectores. Desde ciudades sede icónicas hasta destinos emergentes para aficionados, el torneo generó un impacto económico amplio y duradero que fue mucho más allá de los estadios.
Un torneo de economías emergentes temporales
Los datos de Visa demuestran la escala, el alcance y la velocidad de la actividad económica generada a lo largo del torneo[1]:
- Las transacciones transfronterizas en las ciudades sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ aumentaron casi 20% interanual durante el período del torneo.
- Los aficionados de Colombia, Puerto Rico, Reino Unido, Argentina y Brasil generaron los niveles más altos de gasto internacional en ciudades sede.
- Santa Clara/San José, Boston y Miami registraron los mayores aumentos en el gasto de visitantes de viajeros internacionales y nacionales.
- Los consumidores gastaron principalmente en transporte y entretenimiento, destacando el amplio beneficio económico generado por el turismo asociado al torneo.
- Las transacciones de pago sin contacto aumentaron casi 12%, reflejando la preferencia de los aficionados por experiencias de pago rápidas, seguras y sin fricciones mientras viajaban.
- Ecuador vs. Curazao y Colombia vs. Ghana, ambos en Kansas City, así como Croacia vs. Ghana en Filadelfia, fueron ejemplos de partidos que generaron el mayor incremento interanual, creando importantes picos de gasto antes, durante y después del inicio de los encuentros.
“Este fue uno de los torneos de la Copa Mundial de la FIFA™ más impactantes que hemos visto hasta la fecha, tanto dentro como fuera de la cancha”, afirmó Frank Cooper III, Líder Mundial de Marketing de Visa. “La Copa Mundial de la FIFA 2026™ demostró cómo los eventos globales pueden generar un valor económico de gran alcance para negocios, ciudades y comunidades. Durante unos días inolvidables, ciudades enteras cobraron vida con nuevos visitantes, nuevo gasto y nuevas oportunidades para los negocios locales. A través de la red de Visa, pudimos observar cómo estas economías surgían, se trasladaban de ciudad en ciudad y conectaban a millones de aficionados con los comercios y comunidades anfitrionas del evento deportivo más grande del mundo”.
Las economías emergentes temporales fueron mucho más allá del estadio
El impacto económico se extendió a las comunidades locales más allá de los partidos jugados en los estadios. Restaurantes, bares, zonas comerciales, hoteles, sistemas de transporte y espacios de entretenimiento registraron mayores niveles de actividad mientras los aficionados se reunían para disfrutar de los encuentros y explorar las ciudades sede. Varias ciudades destacaron en categorías específicas[2]:
- Boston lideró el crecimiento interanual en transacciones en restaurantes, mientras los aficionados celebraban a sus selecciones en bares y restaurantes locales.
- Guadalajara registró el mayor crecimiento en gasto en transporte, a medida que aficionados de todo el mundo viajaban hacia el estadio.
- Atlanta experimentó una fuerte actividad en entretenimiento relacionada con celebraciones de aficionados y eventos culturales, mientras que la ciudad de Nueva York registró un aumento en el gasto minorista.
Estas tendencias demuestran cómo una economía temporal distribuye oportunidades en todo un mercado anfitrión. Los beneficios alcanzan tanto a los negocios directamente vinculados al torneo como a los comercios que atienden las necesidades cotidianas de los visitantes, desde restaurantes locales y tiendas independientes hasta hoteles, proveedores de transporte y marcas globales.
Los momentos del torneo que movieron mercados
Algunos de los momentos más memorables del torneo no solo captaron la atención del público; también desencadenaron olas de actividad económica alrededor del mundo. La llegada de Noruega a los cuartos de final generó importantes aumentos en el gasto de consumidores y en la actividad transaccional tanto dentro del país como a nivel internacional, mientras los aficionados apoyaban a su selección. En Noruega, el volumen de transacciones prácticamente se duplicó durante los partidos. A lo largo de la participación de Noruega en el torneo, se registró un aumento en la actividad transaccional en un conjunto cada vez más amplio de países con cada partido sucesivo. El gasto finalmente aumentó en más de 60 países de todo el mundo cuando jugó Noruega, lo que demuestra cómo una economía emergente impulsada por eventos puede ser alimentada por la pasión y el compromiso de los aficionados.[3]
Momentos como estos muestran cómo la atención de los aficionados puede traducirse en cambios inmediatos en la actividad económica. Un partido importante, un resultado inesperado o una destacada participación en el torneo pueden modificar rápidamente los patrones de viaje, incrementar la demanda y activar una nueva economía temporal en el siguiente destino.
Desde el turismo y el crecimiento de los negocios locales hasta la adopción de pagos digitales, el torneo demostró cómo los momentos compartidos de pasión pueden impulsar el comercio a una escala sin precedentes. Mientras los aficionados regresan a casa, los datos de Visa muestran que la Copa Mundial de la FIFA 2026™ fue mucho más que un solo evento global. Fue una serie de economías emergentes temporales interconectadas, cada una creada por el movimiento, la pasión y el gasto de los aficionados. En conjunto, generaron oportunidades económicas para las comunidades sede y demostraron el papel que desempeñan los pagos digitales ágiles y sin fricciones para ayudar a negocios a responder a la demanda global con velocidad y escala.





