Autora: Andrea Dotta Brenes, Magister en Derechos Humanos y Educación para la Paz, docente universitaria y coordinadora del Proceso de Derechos Humanos y Proyección Social de AGECO.

El aprendizaje es un derecho y una necesidad personal y social. La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) hace un llamado a reconocer la educación como un derecho humano que debe garantizarse durante todas las etapas de la vida, incluida la vejez.

En el marco de la promoción de los derechos humanos de las personas mayores, la organización recuerda que aprender no es una oportunidad reservada para la niñez, la juventud o la vida laboral, sino una condición necesaria para el desarrollo humano, la autonomía, la participación, la integración social y la dignidad humana.

La educación es un derecho consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y reconocido también en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Este instrumento establece que los Estados deben facilitar a las personas mayores el acceso a programas educativos y de formación adecuados, promover la educación continua, reducir barreras de acceso, erradicar el analfabetismo y fomentar la formación en el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Desde AGECO se enfatiza que el aprendizaje a lo largo de la vida es un pilar del envejecimiento activo, ya que contribuye al desarrollo personal, fortalece la autoestima, favorece la socialización y permite que las personas mayores continúen participando activamente en la vida familiar, comunitaria, cultural y social. Además, la educación aporta a la reducción de desigualdades, especialmente cuando se orienta a cerrar brechas digitales, geográficas, generacionales y de acceso.

La organización recuerda que la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, No. 7935, establece que el Estado debe promover programas que generen espacios para estimular el desarrollo de las potencialidades y capacidades intelectuales, físicas, culturales, deportivas y recreativas de las personas mayores, con el apoyo de organizaciones no gubernamentales, comunidades organizadas y gobiernos locales.

En esa línea, AGECO, por medio de su Instituto Gerontológico de Formación (IGEF), desarrolla cada año al menos 1200 cursos en sus tres sedes, dirigidos a personas mayores de 50 años en áreas como tecnología, salud integral, arte, actividad física e idiomas, promoviendo espacios de aprendizaje accesibles, participativos y acordes con los intereses de esta población.

AGECO insta a las instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones sociales, familias y ciudadanía en general a promover oportunidades educativas para las personas mayores, desde una visión de derechos humanos, autonomía y participación activa.

La educación en la vejez no debe verse como un pasatiempo, sino como una herramienta para vivir con dignidad, fortalecer capacidades y construir sociedades más inclusivas para todas las edades.

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