Una sola oportunidad para decidir: ¿conservar o descartar las células del cordón umbilical?

Una sola oportunidad para decidir: ¿conservar o descartar las células del cordón umbilical?

Con cada nacimiento se abre, por pocos minutos, una ventana médica irrepetible: la posibilidad de recolectar la sangre y el tejido del cordón umbilical  que contiene células madre utilizables en terapias para enfermedades graves y con potencial médico creciente. 

San José, 22 de septiembre de 2026.  El cierre del año concentra más nacimientos en Costa Rica. Entre septiembre y diciembre de 2024 nacieron en promedio 130 bebés por día, frente a unos 120 diarios en los cuatrimestres anteriores. Y con cada nueva vida se abre una oportunidad única: recolectar la sangre y el tejido del cordón umbilical antes de que sean descartados. 

La sangre del cordón umbilical es una fuente de células madre conocidas como hematopoyéticas, las únicas capaces de dar origen a diferentes componentes de la sangre. Este tipo de células tiene diferentes aplicaciones médicas, por ejemplo, se utilizan en el tratamiento de algunas leucemias y linfomas, trastornos de la médula ósea, enfermedades inmunológicas y ciertos padecimientos metabólicos. 

Por su parte, el tejido del cordón umbilical contiene células madre llamadas mesenquimales, que presentan propiedades relacionadas con la reparación y regeneración de tejidos. Su utilización clínica depende del marco regulatorio de cada país, pero lo cierto es que las investigaciones en todo el mundo avanzan rápidamente para ampliar sus posibles aplicaciones en terapias de medicina regenerativa.

Cada año, el aumento de nacimientos se concentra en los últimos meses, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).  Las cifras oficiales corresponden a 2024 y muestran esta concentración: entre enero y abril se registraron 14.782 nacimientos; entre mayo y agosto, 15.016; y entre setiembre y diciembre, 16.023.  

Esto significa que en este momento del año, miles de familias están ante un momento clave: prepararse para conservar la sangre y el tejido del cordón umbilical, ya que es una decisión que debe tomarse antes del nacimiento y coordinarse con anticipación.

Minutos de oro

Luis Miranda, médico especialista en recolección, procesamiento y conservación de células de cordón umbilical, explica por qué el tiempo es un factor determinante.

“Estamos hablando de una ventana muy corta. La sangre puede coagularse entre los cinco y diez minutos posteriores a la expulsión de la placenta. Para lograr la recolección de la muestra, debe asistir al parto personal dedicado únicamente a este procedimiento, de manera que el equipo de ginecología y neonatología pueda enfocarse en el bienestar de la madre y su bebé”, explicó Miranda.

Una recolección especializada permite obtener la mayor cantidad posible de sangre y tejido del cordón umbilical, sin  importar si el parto es vaginal o cesárea, si es en un hospital público o privado o incluso en la casa,  con partos múltiples, prematuros o situaciones de emergencia.

Miranda es director médico de PROVIDA, banco costarricense de células madre fundado en 2004, que brinda el servicio en todo el país las 24 horas del día, los 7 días de la semana.  Además, procesa en menos de 24 horas las muestras recolectadas de los recién nacidos.  Mantener el material biológico en Costa Rica reduce los riesgos derivados del paso por aduanas y la degradación de muestras asociada a envíos internacionales y largas cadenas de transporte.

Después de la recolección, las muestras son sometidas a evaluación y preparación antes de ser criopreservadas, es decir, almacenadas en estado de congelación mediante un proceso especializado, cuyo objetivo es mantener las características celulares del material durante periodos muy prolongados. En PROVIDA hay muestras protegidas con más de 20 años, y en el mundo hay registros de células guardadas durante más de 60 años.

La utilidad futura de las muestras dependerá de factores como la correcta manipulación al momento de su recolección, el tipo de material conservado, la condición médica, la evidencia científica disponible y las regulaciones aplicables en el momento en que pudieran requerirse.

Algunas aplicaciones de las células madre ya forman parte de la medicina convencional, otras continúan bajo investigación con posibilidades aún por descubrir.  Según el doctor Miranda, existen experiencias positivas de familias costarricenses que ya han recurrido a material biológico almacenado en PROVIDA para tratamientos o investigaciones clínicas.  Entre los casos reportados se encuentra un niño que recibió células de su hermano menor para reducir los efectos físicos de la parálisis cerebral.

Para la doctora Eliana Vasco Correa, cofundadora y directora general de PROVIDA, uno de los principales desafíos es que las familias conozcan esta posibilidad antes de llegar al momento del parto. “Conservar este material es como adquirir un seguro extraordinario, solo disponible en el momento del nacimiento. Si algún día ese hijo o un familiar enfrenta una condición tratable con células de cordón umbilical, la familia tendrá la tranquilidad de haber conservado una opción que podría hacer diferencia en la calidad de vida de esa persona que aman”, explicó Vasco.

La decisión, además, puede trascender a los padres. Vasco señala que en algunos casos participan abuelos, tíos y otros integrantes del núcleo familiar, especialmente cuando consideran la conservación como una alternativa de salud para el futuro de toda la familia.

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