La noche en que Alec Rojas decidió cambiar su destino: de pagar la universidad a crear una academia que hoy transforma vidas

La noche en que Alec Rojas decidió cambiar su destino: de pagar la universidad a crear una academia que hoy transforma vidas

Mayo del 2020, Costa Rica atravesaba uno de los momentos más inciertos de su historia reciente. La pandemia había paralizado al país, las clases se trasladaban a la virtualidad y miles de familias trataban de adaptarse a una realidad completamente nueva. En medio de ese escenario, un joven universitario hacía cuentas en su casa y llegaba a una conclusión que empezaba a preocuparle cada vez más: los números no cuadraban.

Los gastos familiares comenzaban a superar el presupuesto y pagar la universidad se convertía en una preocupación real. Fue en medio de ese contexto que Alec Rojas tomó una decisión que terminaría cambiando su vida. Recuerda el momento con absoluta precisión: sábado 23 de mayo del 2020, a las 9 de la noche, después de una conversación con su madre. Ambos habían llegado a la misma conclusión: era necesario encontrar una forma de aliviar la carga económica del hogar.

Rojas decidió entonces asumir esa responsabilidad. Si quería continuar con sus estudios universitarios, tenía que encontrar una manera de generar ingresos por su cuenta. Lo que no imaginaba en ese momento era que aquella decisión tomada en medio de la incertidumbre terminaría convirtiéndose en una academia que hoy impacta a decenas de estudiantes.

Una idea nacida en medio del encierro

Esa misma noche encendió su computadora y abrió Canva. Allí diseñó el primer logo de lo que sería su proyecto educativo. El nombre surgió casi de inmediato: TARENGLISH, una combinación de Teacher Alec Rojas English. La idea inicial era sencilla: ofrecer tutorías de inglés y aprovechar sus conocimientos para ayudar a otras personas mientras encontraba una forma de financiar sus estudios.

Con el paso de los días empezó a darle forma al proyecto. La pandemia, paradójicamente, también le ofrecía algo que antes no tenía: tiempo. Al no tener que movilizarse constantemente, podía dedicar largas jornadas a desarrollar la idea mientras continuaba estudiando y trabajando como docente en el sistema de educación pública.

Estudiar, enseñar y emprender al mismo tiempo

Levantar una academia mientras se estudia en la universidad y se trabaja como profesor no es una tarea sencilla. Sin embargo, Rojas encontró una forma de equilibrar sus responsabilidades. En ese momento su trabajo en educación pública tenía una carga limitada de lecciones, lo que le permitió concentrar muchas horas en el crecimiento de su proyecto.

Aun así, el proceso no estuvo libre de dudas. Hubo días en los que pensó que el reto era demasiado grande y que tal vez había asumido una responsabilidad que lo superaba. Sin embargo, siempre aparecieron personas que lo impulsaron a seguir adelante y a confiar en su capacidad para sacar el proyecto adelante.

La profesora que creyó en él primero

Antes de tener una academia, antes de ver crecer su proyecto y antes de convertirse en un referente para muchos estudiantes, hubo alguien que confió en su potencial. Fue una profesora universitaria: Cecilia López, conocida entre sus alumnos como “Ceci”. Ella fue la primera persona que creyó en sus capacidades y quien le brindó la oportunidad de participar en un proyecto remunerado dentro de la Universidad Nacional.

Ese primer voto de confianza fue clave para que Rojas continuara apostando por su desarrollo profesional y por la idea de que la educación podía convertirse no solo en su vocación, sino también en su proyecto de vida.

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