Cargill destaca el auge de la comida caribeña como tendencia gastronómica global

Cargill destaca el auge de la comida caribeña como tendencia gastronómica global

Costa Rica, junio 2026. – En muchas casas del Caribe costarricense, el almuerzo comienza mucho antes de servir el primer plato. Empieza con el sonido rítmico de las ollas en la cocina, con la leche de coco burbujeando junto a los frijoles rojos y con el aroma del tomillo, las especias y el chile panameño perfumando cada rincón

Es una escena que no solo alimenta. También cuenta historias. Historias transmitidas entre generaciones que siguen vivas en recetas donde se mezclan sabor, memoria e identidad.

Esa herencia culinaria, que durante décadas ha sido orgullo local, alcanza ahora un escenario más amplio. El informe Food Trends by Chefs 2026, elaborado por Cargill, identifica a la cocina caribeña como una de las tendencias gastronómicas con mayor proyección internacional. El reporte destaca un fenómeno creciente: consumidores que buscan preparaciones tradicionales, ingredientes tropicales y sabores asociados con autenticidad cultural.

En Costa Rica, el Perfil del Consumidor Gastronómico Costarricense confirma la vigencia de esta cocina. Uno de cada cinco costarricenses señala la comida caribeña como su favorita. El dato refleja cómo estos sabores mantienen un lugar relevante dentro del mapa culinario nacional.

Sabores que cuentan historias

Dentro de ese universo de aromas y colores aparecen platos icónicos como el rondón, el patí, el pan bon y la refrescante agua de sapo. Sin embargo, hay uno que resume la esencia de la mesa caribeña: el rice and beans acompañado de pollo al estilo caribeño.

En su preparación conviven técnicas y sabores nacidos de la diáspora afrocaribeña. El arroz cocinado en leche de coco, los frijoles rojos o negros y el pollo marinado con especias evocan el océano y el bosque tropical. Más que una combinación de ingredientes, el plato representa una expresión cultural que hoy trasciende la cocina y se consolida como símbolo de identidad.

Más allá de la tradición, el pollo mantiene un papel central en la alimentación cotidiana de Costa Rica. Según datos de la Cámara Nacional de Avicultura, cada persona consume en promedio 32 kilos de pollo al año. La cifra ratifica a esta proteína como una de las preferidas en la dieta nacional.

“La comida es un puente hacia nuestras raíces, y hoy vemos consumidores que buscan experiencias auténticas, conectadas con historia y cultura. En Cargill trabajamos para garantizar productos que ofrezcan calidad, frescura y seguridad alimentaria en cada hogar costarricense”, afirmó José Mora, director senior y gerente general de Cargill Food Costa Rica.

Con más de cinco décadas en Centroamérica, Cargill mantiene su apuesta por soluciones alimentarias que combinan innovación, seguridad y cercanía con las tradiciones de consumo de los hogares costarricenses.

Porque algunas recetas evolucionan con el tiempo, pero conservan intacta su esencia: reunir a las personas alrededor de la mesa.

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