● Los espacios psicosociales de bienestar fortalecen las redes de apoyo entre las familias, promoviendo entornos más seguros y favorables para su desarrollo integral.

San José, Costa Rica, junio 2026. La salud mental no depende únicamente del entorno familiar o del sistema educativo; también se construye a partir de las redes de apoyo que existen en las comunidades. Especialistas coinciden en que contar con espacios seguros para dialogar, recibir orientación y compartir experiencias fortalece la capacidad de los niños, niñas, adolescentes y sus familias para afrontar desafíos personales y sociales.
Con este propósito, FundaVida impulsa espacios de psicología comunitaria que buscan generar un punto de encuentro entre jóvenes, padres y madres de familia, líderes/lideresas comunitarias y profesionales, promoviendo herramientas para el manejo de emociones, la comunicación asertiva y el fortalecimiento de vínculos familiares y comunitarios.
La iniciativa parte de una premisa clara: cuando las comunidades participan activamente en el bienestar de sus integrantes, es posible prevenir situaciones de riesgo, reforzar el tejido social y crear entornos que favorezcan el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
“Las comunidades pueden convertirse en un factor protector cuando ofrecen espacios de escucha, acompañamiento y orientación. El trabajo conjunto entre familias, organizaciones y vecinas-vecinos contribuye a que las personas, no solo tengan más herramientas de afrontamiento psicosociales, sino que también se involucren de forma activa en la construcción y transformación de sus comunidades y de la sociedad en general”, señaló Daniela Mora, psicóloga y facilitadora de FundaVida.
Los talleres y charlas que se imparten abordan temas como qué hacer en caso de una crisis, la importancia de la salud emocional, la resolución pacífica de conflictos, la construcción de relaciones saludables y el fortalecimiento de las redes de apoyo comunitario. Además, se busca sensibilizar sobre la necesidad de identificar oportunamente situaciones que puedan afectar el bienestar integral de los niños, niñas y adolescentes que asisten a la fundación.
En un contexto donde los desafíos sociales y emocionales son cada vez más complejos, el acompañamiento comunitario representa una herramienta clave para impulsar comunidades más solidarias y participativas. Al involucrar a familias, facilitadores y actores locales, se favorece una cultura de prevención y cuidado que beneficia tanto a las personas como al entorno en el que viven.
A través de estos espacios de diálogo y formación, FundaVida reafirma su compromiso con la promoción de la salud mental en Costa Rica y con el fortalecimiento de vínculos comunitarios como un elemento esencial para que niños, niñas, jóvenes y sus familias desarrollen y fortalezcan habilidades que les permitan construir un futuro con mayores oportunidades y bienestar.




