
El incremento acelerado en los costos de atención médica a nivel global y regional está obligando a las empresas a replantear sus estrategias de compensación y beneficios, pasando de esquemas tradicionales a modelos integrales centrados en el bienestar de los colaboradores.
De acuerdo con el más reciente estudio global de WTW, se proyecta que los costos médicos aumenten un 10,3% en 2026 a nivel mundial, mientras que en América Latina el crecimiento alcanzaría el 11,9%, posicionándose como la región con mayor presión inflacionaria en salud.
Este contexto representa un desafío significativo para las organizaciones en Costa Rica, donde el aumento en los gastos médicos comienza a impactar directamente la sostenibilidad de los planes corporativos y la competitividad en la atracción y retención de talento.
“Hoy las empresas enfrentan un cambio estructural. Los beneficios ya no pueden ser estáticos. Necesitan evolucionar hacia esquemas flexibles, personalizados y enfocados en la prevención”, afirmó Luis Cañas, gerente general de WTW Corredores de Seguros.
Del beneficio tradicional al bienestar estratégico
El modelo tradicional de seguros de salud, centrado únicamente en la cobertura de gastos médicos, está siendo reemplazado por una visión más amplia que integra bienestar físico, mental y financiero.
Según el análisis de WTW, las organizaciones líderes están adoptando estrategias que incluyen:
- Programas de salud preventiva
- Atención a la salud mental
- Beneficios flexibles adaptados a diferentes perfiles de colaboradores
- Uso de datos para optimizar costos y resultados
“Un plan de beneficios bien diseñado no solo protege a los colaboradores, sino que se convierte en una herramienta clave para mejorar la productividad, reducir el ausentismo y fortalecer el compromiso organizacional”, agregó Cañas.
Traje a la medida
Ante este escenario, uno de los principales retos para las empresas es evitar modelos genéricos y avanzar hacia planes de beneficios adaptados a su realidad organizacional, para lo cual WTW cuenta con equipos de asesores con basta experiencia brindando soluciones adaptadas y personalizadas a las necesidades de la empresa.
Esto implica considerar variables como demografía de la fuerza laboral, riesgos de salud predominantes, capacidad financiera de la empresa y objetivos estratégicos de talento
“La personalización ya no es un valor agregado, es una necesidad. Las empresas que no ajusten sus planes enfrentarán mayores costos y menor efectividad en sus estrategias de talento”, señaló Cañas.
Impacto en la competitividad empresarial
Para un país como Costa Rica que compite por inversión extranjera y talento especializado, la calidad y pertinencia de los beneficios corporativos se ha convertido en un diferenciador clave.
Las organizaciones que logren integrar bienestar y sostenibilidad financiera en sus programas estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del entorno actual.
“Estamos viendo cómo el bienestar deja de ser un tema de recursos humanos para convertirse en un eje estratégico del negocio. Las empresas que lo entiendan así tendrán una ventaja competitiva clara”, concluyó Cañas.





