Punta Leona se opone a iniciativa para legalizar cautiverio de las lapas

Punta Leona se opone a iniciativa para legalizar cautiverio de las lapas

Puntarenas, Ayer 21 abril, 2026. Punta Leona Beach Club and Nature Resort está en contra de las recientes iniciativas tendientes a modificar la Ley de Conservación de Vida Silvestre, que permitirían a las personas mantener en cautiverio a especies como loras, pericos y lapas (del género Psitácidos). 

Desde 1994, Punta Leona viene trabajando, bajo la coordinación del Dr. Christopher Vaughan, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, experto en el tema y cofundador de la primera maestría en Manejo de Vida Silvestre en América Latina en la UNA, en un programa de conservación de la lapa roja silvestre del Pacífico Central, la cual se encontraba en un alarmante proceso de extinción. 

Este programa involucra tanto investigación como manejo in-situ (o sea, un manejo que propicia la recuperación de la población, en libertad, minimizando su contacto con el ser humano). Este proyecto tiene más de 30 años de proteger la lapa roja silvestre y sus pichones, de cuidar y reforestar su hábitat con especies que la lapa come o en las que puede anidar, y de realizar educación ambiental en más de 95 escuelas donde hay lapas rojas, con más de 1,500 libros de colorear sobre la historia natural y la conservación de la lapa roja.

“Como parte de nuestro Turismo con enfoque Regenerativo desde el 2016, en Punta Leona hemos colocado cámaras de video en varias de los nidos artificiales para que el público local, nacional e internacional pueda observar la reproducción de la lapa roja”, explicó Boris Gordienko Echeverria, presidente de Punta Leona Beach Club and Nature Resort (ver ¨lapa streaming¨ en lapasrojaspuntaleona.com). 

Gracias a las acciones realizadas, esta iniciativa ha venido despertando el interés de muchas organizaciones, y a su vez generando alianzas de entidades como el MEP, SINAC, UNA, INS, Café Britt, la Universidad de Wisconsin-Madison y otros nacionales e internacionales. Gracias a estos esfuerzos, la población y distribución de lapas rojas silvestres del Pacífico Central se han cuadruplicado en los últimos 30 años, evitando su extinción inminente. 

“De las aproximadamente 800 lapa rojas silvestres que hoy día hay en el Pacífico Central, estimamos que unas 70 se encuentran en Punta Leona. Gracias a nuestro programa en Punta Leona, calculamos que en la última década unos 18 volantones por año han salido de nuestros nidos artificiales y naturales. Después de pasar unos meses con los padres en aprendizaje, unos se van a repoblar el Pacífico Central; mientras que otros permanezcan en Punta Leona con la población existente. Todas viven en libertad, en un contexto protegido y su contemplación constituye el delite de todos (turistas, socios y empleados”, detalló el Dr. Vaughan.

Según el experto, durante muchos años “estuvimos muy conscientes del impacto de los laperos sobre la población de la lapa roja, pues robaban pichones de los nidos y los vendían en un mercado negro de tráfico ilegal de vida silvestre para enjaular o mascotizar”.

Según la posición de Punta Leona, con la propuesta del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) para actualizar el Reglamento de la Ley de Vida Silvestre, que permitiría mantener las lapas en cautiverio, se volvería a las dañinas y lamentables prácticas de robo de pichones. Esto reactivaría de nuevo el ya superado proceso de extinción de la lapa roja en el Pacifico Central, en momentos en que la recuperación y expansión de la especie ha constituido un destacado y singular logro nacional a nivel mundial. 

Tanto para Gordienko como para Vaughan, la evidencia científica ha demostrado, que el cautiverio de las lapas, por razones de higiene, cercanía con especies distintas, hacinamiento, y otros factores, puede provocar hasta 13 enfermedades en las aves. Si escapan o son liberadas por sus dueños, pueden transmitir dichas enfermedades a las lapas silvestres y mermar seriamente la población. A esto se añade la vulnerabilidad de las lapas que, luego de crecer en cautiverio, retornan al hábitat natural, y pueden morir rápidamente, ya que no recibieron de sus padres un proceso de crianza que les permita saber cómo alimentarse, anidar, relacionarse con los otros individuos de la especie o evitar depredadores.

“Por todas estas razones desde Punta Leona exhortamos a las autoridades nacionales y a la sociedad civil, a abrazar con determinación el lema que hemos forjado con nuestra trayectoria: “Lapas sí, pero en libertad”.  

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