- Ingresa a la élite global con un campus certificado EDGE Advanced, convirtiéndose en la primera universidad privada de Costa Rica en lograr este reconocimiento.
- Nuevo edificio reduce hasta un 51% el consumo de agua y redefine el modelo de infraestructura educativa sostenible en el país.
- Proyecto apuesta por la remodelación total de su edificio principal y un diseño bioclimático idóneo, optimizando recursos y reduciendo significativamente su impacto ambiental.

San José, El pasado martes 19 de mayo de 2026. La Universidad Latina de Costa Rica inauguró su nuevo Campus 5 Estrellas en San Pedro, con infraestructura que marca un hito en la educación superior al posicionarse como un referente en sostenibilidad a nivel nacional e internacional.
Esta nueva construcción representa un paso firme en el fortalecimiento de la educación superior en el país, concebida bajo criterios de innovación, sostenibilidad y modernidad, al servicio de la formación integral de los estudiantes.
El edificio, cuya inversión final alcanzó los $13.5 millones, obtuvo la certificación EDGE Advanced, un estándar internacional desarrollado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, y certificado por Green Business Certification Inc. (GBCI), lo que lo ubica dentro de un grupo selecto de construcciones sostenibles a nivel global.
“Este nuevo campus representa mucho más que una inversión en infraestructura; es una apuesta decidida por el futuro de la educación en Costa Rica. Estamos comprometidos con formar profesionales en espacios que reflejen los más altos estándares de innovación, sostenibilidad y calidad académica,” señaló Rosa Monge, rectora de la Universidad Latina de Costa Rica.
Para alcanzar EDGE Advanced, los proyectos deben lograr al menos un 40% de ahorro en energía y 20% en agua y materiales. Sin embargo, el nuevo campus de la Universidad Latina de Costa Rica superó ampliamente estos parámetros, alcanzando:
- 43% de ahorro en energía.
- 51% de ahorro en agua.
- 85% menos carbono incorporado en materiales.
Estos resultados posicionan a la institución dentro de la élite global de edificaciones sostenibles y la convierten en un referente regional en eficiencia y diseño responsable.
Reutilización, innovación y diseño sostenible
El nuevo campus se desarrolla a partir de la remodelación del Edificio A de la sede San Pedro, una estructura con más de 30 años de antigüedad que fue intervenida integralmente para adaptarla a las normativas vigentes tanto en materia estructural como en sistemas contra incendios.
La intervención abarca 11.000 m² distribuidos en 3 niveles, incorporando un programa arquitectónico que incluye aulas, laboratorios de cómputo, restaurante, biblioteca y oficinas administrativas. Se rescataron y transformaron 2 patios internos, ampliándolos e integrando mayor luminosidad y vegetación generando espacios de encuentro, eventos e interacción universitaria.
En el exterior, una plaza abierta conecta directamente con la estación del tren, integrando áreas verdes, estacionamientos para bicicletas y mobiliario urbano, promoviendo una movilidad más sostenible. Su propuesta arquitectónica responde a las nuevas tendencias educativas, con espacios multifuncionales, dinámicos y condiciones óptimas de ventilación e iluminación natural.
Diseño bioclimático y eficiencia energética
El edificio fue diseñado a partir de un estudio bioclimático que permite optimizar el consumo de energía y agua, así como garantizar una adecuada selección de materiales amigables con el medio ambiente. Como parte de esta estrategia, el campus incorpora 128 paneles solares bifaciales, capaces de generar hasta 80 kWh, lo que contribuye a reducir aproximadamente 100 toneladas de CO2 al año, equivalente a la siembra de cerca de 4.000 árboles anualmente.
Se seleccionaron acabados de construcción con certificaciones ambientales y altos porcentajes de materiales reciclados, reforzando el compromiso con la reducción del impacto ambiental.
Confort, bienestar y eficiencia operativa
El sistema de protección solar en la fachada mejora significativamente el confort térmico del edificio y contribuye a la eficiencia energética. Entre sus principales beneficios destacan:
- Reducción en el uso de aire acondicionado y costos energéticos.
- Mejora en la calidad del aire interior de forma natural.
- Aumento del bienestar y productividad de los ocupantes.
- Optimización del uso de la luz natural, reduciendo la necesidad de iluminación artificial
“Más allá de su desempeño ambiental, el campus está diseñado para potenciar la experiencia educativa mediante la integración de tecnologías eficientes, sistemas de iluminación inteligente y soluciones sostenibles. Esta eficiencia permitirá reducir costos operativos, al tiempo que ofrece a estudiantes y docentes un entorno alineado con estándares internacionales”, aseguró la señora Monge.
Con este proyecto, la Universidad Latina de Costa Rica, no solo amplía su infraestructura, sino que redefine el rol de las universidades en el país, demostrando que es posible integrar sostenibilidad, innovación y calidad académica en un mismo modelo educativo.





