Lácteos: aliados para la salud ósea, muscular y metabólica 

Lácteos: aliados para la salud ósea, muscular y metabólica 

La evidencia científica respalda que una alimentación balanceada que  incluya leche, yogur y otros lácteos puede contribuir al bienestar durante la  transición a la menopausia y la posmenopausia. 

San José, abril 2026. La menopausia es una etapa natural en la vida de la mujer  que suele presentarse entre los 45 y 55 años. Durante esta transición disminuyen los  estrógenos, lo que puede acelerar la pérdida de masa ósea y muscular y favorecer  cambios en la distribución de la grasa corporal. En este contexto, la alimentación y  la actividad física son herramientas clave para preservar la calidad de vida. 

De acuerdo con Francisco Herrera Morales, nutricionista de Dos Pinos, “en la  menopausia, asegurar una ingesta adecuada de calcio, proteína y vitamina D es  fundamental para apoyar la salud ósea y muscular. Los lácteos aportan estos  nutrientes de forma práctica dentro de un patrón de alimentación balanceado” 

Evidencia científica reciente 

Salud ósea: un metaanálisis de ensayos clínicos en mujeres posmenopáusicas  encontró que el consumo de lácteos se asocia con aumentos modestos pero  significativos en la densidad mineral ósea en columna lumbar, cadera y cuello  femoral, especialmente cuando la intervención se mantiene por 12–18 meses o  más. 

Peso y composición corporal: en un estudio prospectivo durante la transición a  la menopausia, una mayor ingesta de yogurt se asoció con menor aumento de  peso y menor riesgo de obesidad, comparado con consumos bajos. 

Salud cardiovascular: evidencia observacional reciente sugiere que un  consumo alto de leche no fermentada podría asociarse con mayor riesgo de  cardiopatía isquémica en mujeres, mientras que los productos fermentados no  mostraron esta asociación en el mismo análisis. Esto refuerza la importancia de  la moderación y de priorizar variedad, especialmente lácteos fermentados. 

Vitamina D: una revisión sistemática reciente señala que los lácteos fortificados  con vitamina D pueden mejorar las concentraciones sanguíneas de 25(OH)D,  un marcador clave para el estado de vitamina D, cuando se consumen de  forma habitual.

Recomendaciones nutricionales prácticas en menopausia 

Incluir lácteos como parte de comidas y meriendas, priorizando opciones  naturales o con bajo azúcar añadido. 

● Dar preferencia a lácteos fermentados (por ejemplo, yogurt natural o kéfir) y  quesos en porciones moderadas; ajustar el tipo (entero o bajo en grasa) según  perfil cardiometabólico y requerimientos energéticos. 

Asegurar calcio dietario suficiente: guías clínicas suelen recomendar alrededor  de 1,200 mg/día de calcio total (alimentos + suplementos) en mujeres a partir  de los 51 años; lo ideal es cubrir la mayor parte con alimentos y usar suplementos  solo si la dieta es insuficiente y bajo recomendación profesional. 

Verificar vitamina D: cuando la exposición solar y/o la alimentación no  alcanzan, pueden considerarse alimentos fortificados o suplementación según  indicación médica. 

Combinar la alimentación con ejercicio regular, especialmente entrenamiento  de fuerza y actividades con impacto controlado, que son determinantes para  preservar hueso y músculo. 

A través de su enfoque en nutrición y bienestar integral, Dos Pinos reafirma su  compromiso de acompañar a las mujeres en cada etapa de la vida, promoviendo  hábitos de alimentación saludable y actividad física que contribuyan a una vida  activa y plena durante la menopausia.

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