- Aseguradora redujo en un 27% su consumo energético global y alcanzó ahorros cercanos a los 40 millones de kWh, como parte de su plan de descarbonización hacia 2030.
- Estrategia incluye acciones locales en mercados como Costa Rica, donde impulsa eficiencia operativa, gestión de residuos y criterios ESG en su operación y cadena de valor.

22 de abril de 2026. La aseguradora Mapfre reportó una reducción del 65% en la huella de carbono asociada al consumo energético en sus oficinas a nivel global durante 2025. Este anuncio lo dio en el marco de su estrategia de descarbonización hacia 2030, que también incluye su participación en diversas iniciativas internacionales que buscan incidir positivamente en la protección del medio ambiente.
Precisamente, como parte de esta estrategia, la compañía participó nuevamente en la Hora del Planeta realizada el sábado 28 de marzo, apagando las luces de sus edificios más representativos en distintos países. Esta acción simbólica busca sensibilizar sobre la urgencia de enfrentar el cambio climático, en un contexto marcado por fenómenos extremos como incendios, inundaciones y récords de temperatura a nivel global.
La participación de Mapfre en esta iniciativa, y a la que se suma desde 2009, se integra dentro de un enfoque más amplio de sostenibilidad corporativa, respaldado por su Plan de Huella Ambiental. En 2025, más de 260 edificios y oficinas del grupo en 24 países se unieron a esta acción, reflejando el alcance global de su compromiso.
Avances globales en descarbonización y eficiencia energética
Más allá de la sensibilización, Mapfre ha logrado avances relevantes en la reducción de su impacto ambiental.
Entre los principales hitos a nivel global destaca la reducción del consumo energético en un 27% respecto a 2022, superando los objetivos establecidos en su hoja de ruta hacia 2030. Este resultado ha implicado un ahorro cercano a los 40 millones de kWh, impulsado por medidas como la optimización de espacios de trabajo, la modernización de sistemas de climatización y la adopción de tecnologías más eficientes.
Asimismo, la aseguradora ha instalado más de 9.000 paneles fotovoltaicos en distintas regiones, generando más de 4 millones de kWh para autoconsumo en países como España, México, Italia, Perú y Panamá, entre otros. Este esfuerzo se complementa con la compra de energía de origen renovable y la electrificación de sistemas que anteriormente dependían de combustibles fósiles.
Estas iniciativas globales también han tenido un impacto directo en la eficiencia operativa. En 2025, Mapfre logró reducir en un 32% la factura eléctrica de sus edificios en los 25 países donde opera, gracias a la incorporación de iluminación LED, la mejora de equipos y la optimización del uso de espacios.
En paralelo, la compañía avanza en la certificación sostenible de sus activos inmobiliarios en diversos países. Actualmente, el 59% de la superficie de sus edificios administrativos cuenta con certificaciones como LEED, BREEAM o Energy Star, estándares que garantizan mejores prácticas en eficiencia energética, uso de recursos y bienestar laboral.
Acciones en Costa Rica alineadas a la estrategia global
En línea con esta visión global, Mapfre Costa Rica impulsa diversas iniciativas orientadas a la eficiencia energética y la reducción de su huella ambiental en sus operaciones locales.
Entre las principales acciones destacan la sustitución de iluminación convencional por tecnología LED, la optimización de sistemas de climatización mediante ajustes de temperatura y mantenimiento continuo, así como la implementación de medidas para reducir el consumo de papel y fomentar la digitalización de procesos.
La operación en el país también ha fortalecido la gestión de residuos mediante estaciones de reciclaje debidamente identificadas, programas para la disposición responsable de equipos electrónicos, baterías y tóners, así como la adquisición de papel certificado proveniente de bosques gestionados de forma sostenible.
A nivel estratégico, Mapfre Costa Rica reporta de forma anual sus indicadores ambientales al corporativo, lo que permite medir su huella de carbono e identificar oportunidades de mejora en variables como consumo energético, uso de agua, combustibles y viajes corporativos. Además, la compañía trabaja en la obtención de certificaciones de edificio verde y en la incorporación de criterios ambientales en su política de compras y relación con proveedores.
El enfoque también abarca la cultura organizacional y el impacto social. La aseguradora promueve la capacitación interna en sostenibilidad, impulsa programas de voluntariado en reforestación, limpieza de espacios y apoyo a comunidades, y avanza en la integración de criterios ESG tanto en la selección de proveedores como en el diseño de productos aseguradores.
Para Armando Sevilla, director Comercial de Mapfre Costa Rica, “avanzar hacia modelos empresariales más sostenibles no solo reduce el impacto ambiental, sino que fortalece la competitividad, optimiza costos operativos y contribuye al desarrollo económico sostenible del país”.
Compromiso hacia 2030
Con estos avances, Mapfre busca reafirmar su meta de alcanzar la neutralidad climática en 2030 en todos los países donde opera. En este sentido, la combinación de acciones estructurales, como la reducción del consumo energético, con iniciativas de sensibilización global como la Hora del Planeta y la implementación de prácticas locales en mercados como Costa Rica, posiciona a la compañía como un actor activo en la transición hacia modelos de negocio más sostenibles.





