FAO llama a reducir las brechas y acelerar las acciones para lograr el acceso a agua y saneamiento

FAO llama a reducir las brechas y acelerar las acciones para lograr el acceso a agua y saneamiento

Expertos y autoridades destacaron la urgencia de fortalecer la gobernanza del agua, cerrar brechas de acceso y acelerar la implementación de soluciones sostenibles para cumplir el ODS 6.

En la novena reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se desarrolló la Mesa sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, agua limpia y saneamiento, donde se compartieron buenas prácticas y lecciones aprendidas para acelerar la gestión sostenible, eficiente e inclusiva del recurso hídrico en la agricultura, la alimentación y el desarrollo sostenible.

Rene Orellana Halkyer, Subdirector General y Representante Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) moderó la mesa y subrayó que la gestión del agua requiere superar enfoques sectoriales y avanzar hacia una gobernanza basada en la interdependencia entre agua, sistemas agroalimentarios, energía, ecosistemas y cohesión territorial.

“En relación con el ODS 6, si bien se observan avances en la región, estos siguen siendo insuficientes para alcanzar las metas al 2030 y reflejan persistentes desigualdades. El 20% de la población con menores ingresos destina proporcionalmente 1,6 veces más de sus recursos a agua y saneamiento que el 20% con mayores ingresos, con rezagos más pronunciados en hogares vulnerables, comunidades indígenas y afrodescendientes, mujeres y territorios rurales y periféricos”, expuso el Representante Regional de FAO. 

«Al ritmo actual, solo el 19% de las metas del ODS 6 se alcanzaría, mientras el 42% avanza lentamente y el 39% se mantiene estancado o en retroceso», subrayó Orellana Halkyer, al tiempo que advirtió que la agricultura representa aproximadamente el 72% de las extracciones mundiales de agua dulce, lo que hace imposible avanzar en el ODS 6 sin transformar los sistemas agroalimentarios.

Orellana Halkyer realizó algunas orientaciones estratégicas tales como optimizar el uso del agua en los sistemas agroalimentarios; situar el agua en el centro de las estrategias de desarrollo, seguridad alimentaria y resiliencia territorial; fortalecer la inversión en soluciones concretas frente al estrés hídrico y en la construcción de resiliencia; consolidar una gobernanza hídrica inclusiva, territorial y basada en cuencas; fortalecer los sistemas de información, monitoreo y capacidades públicas para la gestión del agua; y movilizar financiamiento a escala para cerrar la brecha entre compromisos e implementación.

El panel estuvo conformado por Ruth Quevedo, Viceministra de Agua y Saneamiento Básico del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia; David Fariña, Director General de Protección y Conservación de los Recursos Hídricos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible del Paraguay; Hernán Chiriboga, Representante en Chile del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA); y James McPhee, Profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile.

Ruth Quevedo presentó las reformas en la política sectorial de agua y saneamiento que Colombia ha impulsado, con enfoque en la universalización del acceso y la gestión sostenible de aguas residuales, además resaltó que en la región el 80% de los conflictos están asociados a la gestión del agua y reflexionó que en particular en temas de agricultura la transición hídrica invita a generar una reconversión productiva que beneficie la eficiencia en el uso, pues el problema en la región no es de escases, sino de una gestión en medio de inequidades y desigualdades.

David Fariña resaltó que Paraguay la demanda por este recurso está en constante aumento lo que mantiene la presión especialmente a las aguas subterráneas, por lo que el gobierno está avanzando en una red de monitoreo en tiempo real del acuífero Guaraní lo cual exige marcos de gobernanza transfronteriza que trasciendan las capacidades nacionales, en ese sentido, Paraguay avanza en la construcción del Plan Nacional de Recursos Hídricos con la meta de tener un mayor intercambio de información, una gobernanza del agua actualizada, internalizada y coordinada.

Hernán Chiriboga presentó el trabajo que realiza IICA en el Centro de Innovación en Chile, donde cuentan con obras de conservación de suelo y agua logrando la captación de entre 50 mil a 60 mil litros; resaltó el trabajo con el INIA en temas de cultivo de arroz donde a través de pulsos de riego en vez de inundar las parcelas ha logrado reducir en casi el 50% el uso del recurso hídrico y en 35% las emisiones de metano; y mostró un ejemplo de huertas móviles usando vasijas artesanales con porosidad que son enterradas en macetas para cultivar de 4 a 6 hortalizas, reduciendo el uso del líquido e incluso puede hacer uso de aguas grises pues tiene función de filtrado natural.

Finalmente, James McPhee expuso que la academia tiene la responsabilidad de fortalecer la ciencia y lograr que haga sentido para quienes tienen que implementar las políticas públicas, así como tener la mayor precisión posible respecto a los diversos fenómenos meteorológicos para determinar los horizontes de tiempo y magnitud de las afectaciones que se pueden generar por la variabilidad climática. Resaltó los avances de la ciencia para observar la Tierra desde el espacio para monitoreo de cambios en la superficie y volumen de los cuerpos de agua, además de la revolución en la comunicación y conocimiento para disponer de mayor información que permita tomar acción.

El panel finalizó reconociendo que en América Latina y el Caribe cuenta con el conocimiento, las experiencias y las soluciones para acelerar el cumplimiento del ODS 6 y que el desafío no es técnico, sino de escala, velocidad y de integración institucional.

Scroll al inicio