Jóvenes de FundaVida ponen manos a la obra para apoyar a la comunidad Maleku

Jóvenes de FundaVida ponen manos a la obra para apoyar a la comunidad Maleku

• La iniciativa permitió a un grupo de jóvenes colaborar en el mantenimiento del sendero que conduce a una fuente de agua y conocer de cerca la cultura y realidad de la comunidad.

San José, Costa Rica. El compromiso con los demás también se construye desde la experiencia. Un grupo de jóvenes de FundaVida participó en un viaje de servicio a la comunidad Maleku, donde dedicaron un fin de semana a colaborar con el mantenimiento del sendero que conduce a una de sus fuentes de agua.

La experiencia les permitió involucrarse directamente en una necesidad real de la comunidad y comprender la importancia que tienen estos espacios para quienes habitan en la zona. Durante la jornada, los jóvenes realizaron labores de mantenimiento en condiciones propias del entorno, trabajando entre barro, lluvia y caminos de difícil acceso.

Más allá del trabajo físico, el viaje representó una oportunidad para acercarse a la cultura Maleku y vivir una experiencia diferente a su realidad cotidiana. Los participantes acamparon, cocinaron en una cocina de leña y convivieron durante el fin de semana sin las comodidades habituales, fortaleciendo valores como la solidaridad, el trabajo en equipo, la responsabilidad y el respeto por otras formas de vida.

Para FundaVida, este tipo de experiencias forman parte de un proceso de formación que busca que los jóvenes no solo reciban oportunidades, sino que también descubran el valor de aportar a otras personas y comunidades.

“El servicio permite que los jóvenes salgan de su realidad cotidiana, conozcan otras comunidades y comprendan que sus acciones pueden generar un impacto positivo. Es una experiencia que deja aprendizajes para toda la vida”, señala FundaVida.

El acercamiento con la comunidad Maleku también permitió a los jóvenes reconocer la importancia de proteger y mantener recursos esenciales, como los senderos que permiten el acceso a fuentes de agua, mientras fortalecían su sensibilidad hacia las necesidades de otras comunidades del país.

Desde FundaVida se promueve que los jóvenes sean protagonistas de experiencias que contribuyan a su crecimiento personal y que, al mismo tiempo, les permitan convertirse en agentes de cambio a través de la solidaridad y el servicio.

El servicio como experiencia de vida

Para los participantes, la jornada significó mucho más que realizar trabajos de mantenimiento. Compartir con la comunidad, enfrentar condiciones distintas a las habituales y conocer parte de su cultura convirtió el viaje en una experiencia de aprendizaje y crecimiento.

Este tipo de iniciativas busca sembrar en las nuevas generaciones una visión en la que ayudar a los demás no sea únicamente una acción puntual, sino una forma de relacionarse con su entorno y contribuir a construir una sociedad más solidaria.

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